ESTA ES UNA HERRAMIENTA DIDACTICA AL SERVICIO DE LA EDUCACION DE HOMBRES Y MUJERES PARA LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO, EL PENSAR Y LA CRITICA
viernes, 29 de agosto de 2014
martes, 26 de agosto de 2014
PROGRAMA SOCIOLOGIA
UNIVERSIDAD DE PAMPLONA
FACULTAD DE EDUCACION
DEPARTAMENTO DE PEDAGOGIA INFANTIL, EDUCACION ESPECIAL Y CIENCIAS SOCIALES
MATERIA: SOCIOLOGIA
DOCENTE: Esp. JAVIER ENRIQUE PEÑA PORTILLA
EMAIL: javipepo@hotmail.com.
BLOG: http://javierportilla.blogspot.com/
PLAN DE PROGRAMA
JUSTIFICACION:
OBJETIVOS:
Ofrecer una visión general de la razón de ser de la sociología
Adquirir los principales elementos metodológicos y conceptuales elaborados por las distintas corrientes sociológicas.
Utilizar los principios sociologicos en el marco de una visión crítica de los fenómenos sociales.
Lograr la comprensión de las relaciones entre la sociología y las demás disciplinas sociales.
COMPETENCIAS Y HABILIDADES QUE EL ALUMNO DEBE DESARROLLAR:
Manejar adecuadamente los conceptos básicos de las teorías sociológicas más representativas
Indicar los aspectos más relevantes de los autores sociológicos propuestos
Relacionar y aplicar los conceptos teóricos para la comprensión de los procesos sociales del mundo actual
Adquirir el hábito de conocer la actualidad social mediante la lectura frecuente de los medios de comunicación y opinión
Relacionar y aplicar los conceptos teóricos para la comprensión de los procesos sociales
Reflexionar sobre la realidad circundante a partir de las nociones y herramientas conceptuales discutidas durante la asignatura
Desarrollar el espíritu crítico y científico al estudiar los problemas sociales
Desarrollar la capacidad de exposición oral y escrita en registros diversos
Desarrollar la capacidad de trabajo en equipo: negociación y distribución de las tareas, organización del cronograma, asunción de la responsabilidad individual y de los resultados colectivos
CONTENIDOS
I CORTE
FUNDAMENTOS DE SOCIOLOGIA
- Objeto
- Definición
- Función que cumple la sociologia
- Relación de la sociología con otras ciencias o disciplinas
- Concepciones sobre la sociedad
II CORTE
FORMAS DE ASUMIR LO SOCIAL
- Desde el liberalismo y la ilustración: Comte
- Desde el comunitarismo: Rousseau
- Desde el materialismo histórico: Marx
- Los postestructuralistas
III CORTE
LA GLOBALIZACION NEOLIBERAL
- El individuo dentro del contexto social actual
- La globalización
- Libertad e igualdad del individuo en la globalización
- Lo privado y lo público
METODOLOGIA
En el desarrollo
de la asignatura se han
empleado las siguientes
estrategias de aprendizaje: Mesa redonda, elaboración de informes, debate,
talleres y exposiciones. Además la búsqueda de material en Internet y
biblioteca.
BIBLIOGRAFIA
Adorno, T.y Horkheimer, M. (1962). Sociología.
Ayala, Francisco. (1951). Introducción a las ciencias sociales.
Berger, Peter. (1976). Iniciación a la Sociología. Una perspectiva humanística.
Betes, L. y Sarries, L. (1972). Sociología.
Bottomore, T.B. (1968). Introducción a la sociología.
Calhoun, Craig, Donald Light y Suzanne Keller. (1991) Sociología.
Campo, Salustiano de. (1965). La sociología científica moderna.
Castillo, José. (1968). Introducción a la sociología.
Chinoy, Ely. (1966). La Sociedad. Una introducción a la Sociología.
Cuvillier, A. (1960). Introducción a la sociología.
Dahrendorf, Ralf. (1963). Sociedad y sociología.
Díez Nicolás, Juan. (1969). Sociología.
Durkheim, Emilio. (1917). Lecciones de sociología.
Fichter, Joseph. Sociología.
Gelles, R.J., Levine, A. (1996) Introducción a la Sociología
Giddens, Anthony. (1991). Sociología.
Giner, Salvador. (1973). Sociología.
Giner, Salvador. (1967). Historia del pensamiento social.
Green y Johns. (1964). Introducción a la sociología.
Gonzalez Seara, Luis. (1969). La sociología aventura dialéctica.
Horton, P.B. y Hunt C. L. (1968) Sociología.
Iglesia, Angel. (1968). Sociología.
Lucas Martín, Antonio. (2004) Sociología.
König, René y otros. (1960). Sociología.
Mac Iver, R. M. (1959). Sociología.
Martín López. "Sociología general".
Martindale. "La teoría sociológica.
Diego Alonso Verdugo . "Introducción a la sociología".
Ogburn. (1964). "Sociología"
Pérez Adán, José. (1997). Sociología. Concepto y usos. I
Perpiña, Antonio (1960). "Sociología general".
Recasens, Luis (1958). "Sociología".
Rocher, Guy. (1971). Introducción a la sociología general.
Smelser. Sociología.
Sprott, W. J. H. (1949). Introducción a la sociología.
Touraine, Alain. (1978). Introducción a la sociología
www.usfq.edu.ec/1BIBLIOTECA/bibvir/socio.htm Sociología
FACULTAD DE EDUCACION
DEPARTAMENTO DE PEDAGOGIA INFANTIL, EDUCACION ESPECIAL Y CIENCIAS SOCIALES
MATERIA: SOCIOLOGIA
DOCENTE: Esp. JAVIER ENRIQUE PEÑA PORTILLA
EMAIL: javipepo@hotmail.com.
BLOG: http://javierportilla.blogspot.com/
PLAN DE PROGRAMA
JUSTIFICACION:
Las
profundas transformaciones de nuestra era pueden manejarse como una revolución
informacional y organizacional, que exige repensar las formas de emancipación
social para el futuro. Por tal motivo, no se puede estar ajeno, desde ningún
campo del conocimiento, a la reflexión y estudio de nuestro momento histórico y
lo que allí sucede, ya que la realidad social varía a través del tiempo y del
espacio. Además, las nuevas formas de gestión suponen el reconocimiento de
contextos sociales complejos que exigen su comprensión y entendimiento. Y es en
este sentido que la sociología como ciencia que estudia el desarrollo de los fenómenos
de la sociedad humana y la forma como interactúan los grupos sociales, busca
conocer los procesos sociales que se desarrollan en los más diversos ambientes
y épocas, lo que posibilita que se produzca un verdadero cambio al interior de
los individuos y las sociedades que forman.
OBJETIVOS:
Ofrecer una visión general de la razón de ser de la sociología
Adquirir los principales elementos metodológicos y conceptuales elaborados por las distintas corrientes sociológicas.
Utilizar los principios sociologicos en el marco de una visión crítica de los fenómenos sociales.
Lograr la comprensión de las relaciones entre la sociología y las demás disciplinas sociales.
COMPETENCIAS Y HABILIDADES QUE EL ALUMNO DEBE DESARROLLAR:
Manejar adecuadamente los conceptos básicos de las teorías sociológicas más representativas
Indicar los aspectos más relevantes de los autores sociológicos propuestos
Relacionar y aplicar los conceptos teóricos para la comprensión de los procesos sociales del mundo actual
Adquirir el hábito de conocer la actualidad social mediante la lectura frecuente de los medios de comunicación y opinión
Relacionar y aplicar los conceptos teóricos para la comprensión de los procesos sociales
Reflexionar sobre la realidad circundante a partir de las nociones y herramientas conceptuales discutidas durante la asignatura
Desarrollar el espíritu crítico y científico al estudiar los problemas sociales
Desarrollar la capacidad de exposición oral y escrita en registros diversos
Desarrollar la capacidad de trabajo en equipo: negociación y distribución de las tareas, organización del cronograma, asunción de la responsabilidad individual y de los resultados colectivos
CONTENIDOS
I CORTE
FUNDAMENTOS DE SOCIOLOGIA
- Objeto
- Definición
- Función que cumple la sociologia
- Relación de la sociología con otras ciencias o disciplinas
- Concepciones sobre la sociedad
II CORTE
FORMAS DE ASUMIR LO SOCIAL
- Desde el liberalismo y la ilustración: Comte
- Desde el comunitarismo: Rousseau
- Desde el materialismo histórico: Marx
- Los postestructuralistas
III CORTE
LA GLOBALIZACION NEOLIBERAL
- El individuo dentro del contexto social actual
- La globalización
- Libertad e igualdad del individuo en la globalización
- Lo privado y lo público
METODOLOGIA
BIBLIOGRAFIA
Adorno, T.y Horkheimer, M. (1962). Sociología.
Ayala, Francisco. (1951). Introducción a las ciencias sociales.
Berger, Peter. (1976). Iniciación a la Sociología. Una perspectiva humanística.
Betes, L. y Sarries, L. (1972). Sociología.
Bottomore, T.B. (1968). Introducción a la sociología.
Calhoun, Craig, Donald Light y Suzanne Keller. (1991) Sociología.
Campo, Salustiano de. (1965). La sociología científica moderna.
Castillo, José. (1968). Introducción a la sociología.
Chinoy, Ely. (1966). La Sociedad. Una introducción a la Sociología.
Cuvillier, A. (1960). Introducción a la sociología.
Dahrendorf, Ralf. (1963). Sociedad y sociología.
Díez Nicolás, Juan. (1969). Sociología.
Durkheim, Emilio. (1917). Lecciones de sociología.
Fichter, Joseph. Sociología.
Gelles, R.J., Levine, A. (1996) Introducción a la Sociología
Giddens, Anthony. (1991). Sociología.
Giner, Salvador. (1973). Sociología.
Giner, Salvador. (1967). Historia del pensamiento social.
Green y Johns. (1964). Introducción a la sociología.
Gonzalez Seara, Luis. (1969). La sociología aventura dialéctica.
Horton, P.B. y Hunt C. L. (1968) Sociología.
Iglesia, Angel. (1968). Sociología.
Lucas Martín, Antonio. (2004) Sociología.
König, René y otros. (1960). Sociología.
Mac Iver, R. M. (1959). Sociología.
Martín López. "Sociología general".
Martindale. "La teoría sociológica.
Diego Alonso Verdugo . "Introducción a la sociología".
Ogburn. (1964). "Sociología"
Pérez Adán, José. (1997). Sociología. Concepto y usos. I
Perpiña, Antonio (1960). "Sociología general".
Recasens, Luis (1958). "Sociología".
Rocher, Guy. (1971). Introducción a la sociología general.
Smelser. Sociología.
Sprott, W. J. H. (1949). Introducción a la sociología.
Touraine, Alain. (1978). Introducción a la sociología
www.um.es/sociopol/enlaces.htm Información sobre sociología
www.socla.uqam.ca/srlatine.htm Información sobre la sociología en América
Latina www.cps.org.ar/sobre_socio_lista.htm Sobre sociologíawww.usfq.edu.ec/1BIBLIOTECA/bibvir/socio.htm Sociología
lunes, 25 de agosto de 2014
LOS ORÍGENES DE LA SOCIOLOGÍA.
UNIVERSIDAD DE PAMPLONA
FACULTAD DE EDUCACIONDEPARTAMENTO DE PEDAGOGIA INFANTIL, EDUCACION ESPECIAL Y CIENCIAS SOCIALES
DOCENTE: Esp. JAVIER ENRIQUE PEÑA PORTILLA
E-MAIL: javipepo@hotmail.com.
BLOG DE LA MATERIA: http://javierportilla.blogspot.com/
CELULAR: 3162688043
LOS ORÍGENES DE LA
SOCIOLOGÍA.
El contexto social de la Sociología.
Hasta el XVIII las comunidades resultaban
estáticas y es durante este periodo cuando se produce una situación de cambio
con nuevas ideas políticas y métodos científicos. Desde el Renacimiento se
producen estos cambios que culminaran con una revolución económica. Capital y
salario transforman el orden social y la cuestión social se transforma en un
foco de atención.
En 1839 Comte propone el nombre de Sociología
que surge durante una progresiva especialización de los saberes y un impacto
creciente de los problemas sociales de los cuales había que preocuparse de una
manera científica, con rigor y método. La transición de la sociedad estamental
a la capitalista es una de las más profundas quiebras sociales lo cual dará
lugar a los vertiginosos procesos de cambio social que deja a los hombres en un
vacío social. Se creara un clima propicio para la difusión de nuevas
mentalidades e ideologías.
Durante esta época se produce un importante
crecimiento demográfico y urbano, hay un surgimiento de nuevas clases sociales
por el nuevo orden económico donde la fábrica se impone al taller junto con
nuevas tecnologías que dan lugar a la especialización y división del trabajo.
El saber que se aplica a este conocimiento dará lugar a la especialización de
la sociología por la construcción y destrucción del orden social. Se inicia la
era de la razón, de los derechos humanos y del pensamiento científico.
Se inicia asimismo el éxodo rural surgiendo
los métodos de producción y creciendo los grandes problemas sociales lo que
produce una mayor reflexión social.
¿Cómo surgió la Sociología?
El primero en utilizar este término será Comte
el cual deseo presentar este tipo de ciencia como una nueva religión que
llevará al camino de una nueva sociedad organizada lo cual hará que
inicialmente la Sociología se ligue con este aspecto.
Su vocación era claramente de transformación social
o reorganización de la sociedad, aspecto que se encontrara en todos los padres
de la Sociología. Comte plantea tres estado evolutivos:
1) Teológico.
2) Metafísico.
3) Positivo.
Al acercarse a esta tercera etapa se
evidenciaba más el proceso de organización y reorganización y la "física
social" mitigaría la crisis de este desarrollo espontaneo por la
previsión. Al principio esta idea apareció prefigurada como ciencia de todas
las ciencias, un estudio que pueda llevar a la previsión y fue planeada como
una especie de ciencia de los remedios. Aunque también plantea que le
desarrollo de la sociedad partirá a través de la especialización de las demás
ciencias al ser esta el estadio mas complicado de todos presentándola como una
ciencia finalista.
Complejos tiempos históricos de la Sociología.
La Sociología surgió de la crisis y es en
estos movimientos donde encuentra su mejor contexto para expresarse. En poco
más de siglo y medio de existencia la sociología ha sufrido profundas
revisiones, una manera de proceder que se aleja bastante del método científico
lo cual se desvía de manera importante de los postulados del método científico.
Con el tiempo y debido a la insistencia de
muchos sociólogos de "especializarse en todo" apenas se ha producido
un desarrollo autónomo entre teoría sociológica e historia propia lo cual
resulta de importancia pero se convierte en un problema cuando sobre él se
funda casi todo.
Sociología y Pre-sociología.
Ciertos autores señalan que la observación
social puede datarse en los orígenes de occidente pero lo preciso es saber
cuando estas reflexiones se autonomizaron de otros saberes. Esto se produce
realmente con Comte y su Física Social positiva descrita como la ciencia que
tiene como objeto propio el estudio de los fenómenos sociales considerados de
manera científica. Será la delimitación de un ámbito propio de la sociedad
civil por lo que se consiga centrar el estudio de lo social y delimitarlo al
diferenciarse de las esferas de lo político y de lo social, lo cual se podría
realizar con el ascenso de la clase media. El paso de la corte a la sociedad.
CONSULTAR Y ENTREGAR POR ESCRITO
1. Concepto
de sociología
2. Objeto de estudio de la sociologia
3. Ciencias Auxiliares de la sociología
4. Ramas de
la sociología
5. Métodos de investigación sociológica
martes, 13 de diciembre de 2011
DIALECTICA DE LA NATURALEZA (APARTES DE LA INTRODUCCION) F ENGELS
Las modernas Ciencias Naturales, las únicas, han alcanzado un desarrollo científico, sistemático y completo, en contraste con las geniales intuiciones filosóficas que los antiguos aventuraran acerca de la naturaleza, y con los descubrimientos de los árabes, muy importantes pero esporádicos y en la mayoría de los casos perdidos sin resultado; las modernas Ciencias Naturales, como casi toda la nueva historia, datan de la gran época que nosotros, los alemanes, llamamos la Reforma —según la desgracia nacional que entonces nos aconteciera—, los franceses Renaissance y los italianos Cinquencento, si bien ninguna de estas denominaciones refleja con toda plenitud su contenido. Es ésta la época que comienza con la segunda mitad del siglo XV. El poder real, apoyándose en los habitantes de las ciudades, quebrantó el poderío de la nobleza feudal y estableció grandes monarquías, basadas esencialmente en el principio nacional y en cuyo seno se desarrollaron las naciones europeas modernas y la moderna sociedad burguesa.
Fue ésta la mayor revolución progresiva que la humanidad había conocido hasta entonces; fue una época que requería titanes y que engendró titanes por la fuerza del pensamiento, por la pasión y el carácter, por la universalidad y la erudición. De los hombres que echaron los cimientos del actual dominio de la burguesía podrá decirse lo que se quiera, pero, en ningún modo, que pecasen de limitación burguesa. Por el contrario: todos ellos se hallaban dominados, en mayor o menor medida, por el espíritu de aventuras inherente a la época. Entonces casi no había ni un solo gran hombre que no hubiera realizado lejanos viajes, no hablara cuatro o cinco idiomas y no brillase en varios dominios de la ciencia y de la técnica.
El acto revolucionario con que las Ciencias Naturales declararon su independencia fue la publicación de la obra inmortal en que Copernico arrojó el guante a la autoridad de la Iglesia en las cuestiones de la naturaleza. De aquí data la emancipación de las Ciencias Naturales respecto a la teología, aunque la lucha por algunas reclamaciones recíprocas se ha prolongado hasta nuestros días y en ciertas mentes aún hoy dista mucho de haber terminado.
La tarea principal en el primer período de las Ciencias Naturales, período que acababa de empezar, consistía en dominar el material que se tenía a mano. En la mayor parte de las ramas hubo que empezar por lo más elemental. Todo lo que la antigüedad había dejado en herencia eran Euclides y el sistema solar de Ptolomeo, y los árabes, la numeración decimal, los rudimentos del álgebra, los numerales modernos y la alquimia; el medioevo cristiano no había dejado nada.
Pero lo que caracteriza mejor que nada este período es la elaboración de una peculiar concepción general del mundo, en la que el punto de vista más importante es la idea de la inmutabilidad absoluta de la naturaleza. Según esta idea, la naturaleza, independientemente de la forma en que hubiese nacido, una vez presente permanecía siempre inmutable, mientras existiera.
Las Ciencias Naturales de la primera mitad del siglo XVIII se hallaban tan por encima de la antigüedad griega en cuanto al volumen de sus conocimientos e incluso en cuanto a la sistematización de los datos, como por debajo en cuanto a la interpretación de los mismos, en cuanto a la concepción general de la naturaleza. Para los filósofos griegos el mundo era, en esencia algo surgido del caos, algo que se había desarrollado, que había llegado a ser. Para todos los naturalistas del período que estamos estudiando el mundo era algo osificado, inmutable, y para la mayoría de ellos algo creado de golpe. La ciencia estaba aún profundamente empantanada en la teología. En todas partes buscaba y encontraba como causa primera un impulso exterior, que no se debía a la propia naturaleza.
La primera brecha en esta concepción fosilizada de la naturaleza no fue abierta por un naturalista, sino por un filósofo. En 1755 apareció la "Historia universal de la naturaleza y teoría del cielo" de Kant. La cuestión del primer impulso fue eliminada; la Tierra y todo el sistema solar aparecieron como algo que había devenido en el transcurso del tiempo. Si la mayoría aplastante de los naturalistas no hubiese sentido hacia el pensamiento la aversión que Newton expresara en la advertencia: «¡Física, ten cuidado de la metafísica!»
Sin embargo, puede dudarse de que la mayoría de los naturalistas hubiera adquirido pronto conciencia de la contradicción entre la idea de una Tierra sujeta a cambios y la teoría de la inmutabilidad de los organismos que se encuentran en ella, si la naciente concepción de que la naturaleza no existe simplemente sino que se encuentra en un proceso de devenir y de cambio no se hubiera visto apoyada por otro lado.
Todas estas realizaciones (LAS DE LA BIOLOGIA)redujeron al mínimo el abismo entre la naturaleza inorgánica y la orgánica y eliminaron uno de los principales obstáculos que se alzaban ante la teoría de la evolución de los organismos. La nueva concepción de la naturaleza hallábase ya trazada en sus rasgos fundamentales: toda rigidez se disolvió, todo lo inerte cobró movimiento, toda particularidad considerada como eterna resultó pasajera, y quedó demostrado que la naturaleza se mueve en un flujo eterno y cíclico.
También el hombre surge por la diferenciación, y no sólo como individuo —desarrollándose a partir de un simple óvulo hasta formar el organismo más complejo que produce la naturaleza—, sino también en el sentido histórico. Cuando después de una lucha de milenios la mano se diferenció por fin de los pies y se llegó a la actitud erecta, el hombre se hizo distinto del mono y quedó sentada la base para el desarrollo del lenguaje articulado y para el poderoso desarrollo del cerebro, que desde entonces ha abierto un abismo infranqueable entre el hombre y el mono. La especialización de la mano implica la aparición de la herramienta, y ésta implica la actividad específicamente humana, la acción recíproca transformadora del hombre sobre la naturaleza, la producción. También los animales tienen herramientas en el sentido más estrecho de la palabra, pero sólo como miembros de su cuerpo: la hormiga, la abeja, el castor; los animales también producen, pero el efecto de su producción sobre la naturaleza que les rodea es en relación a esta última igual a cero. Unicamente el hombre ha logrado imprimir su sello a la naturaleza, y no sólo llevando plantas y animales de un lugar a otro, sino modificando también el aspecto y el clima de su lugar de habitación y hasta las propias plantas y los animales hasta tal punto, que los resultados de su actividad sólo pueden desaparecer con la extinción general del globo terrestre. Y esto lo ha conseguido el hombre, ante todo y sobre todo, valiéndose de la mano.
Sin embargo, paralelamente a la mano fue desarrollándose, paso a paso, la cabeza; iba apareciendo la conciencia, primero de las condiciones necesarias para obtener ciertos resultados prácticos útiles; después, sobre la base de esto, nació entre los pueblos que se hallaban en una situación más ventajosa la comprensión de las leyes de la naturaleza que determinan dichos resultados útiles. Al mismo tiempo que se desarrollaba rápidamente el conocimiento de las leyes de la naturaleza, aumentaban los medios de acción recíproca sobre ella; la mano sola nunca hubiera logrado crear la máquina de vapor si, paralelamente, y en parte gracias a la mano, no se hubiera desarrollado correlativamente el cerebro del hombre.
Con el hombre entramos en la historia. También los animales tienen una historia, la de su origen y desarrollo gradual hasta su estado presente. Pero, los animales son objetos pasivos de la historia, y en cuanto toman parte en ella, esto ocurre sin su conocimiento o voluntad. Los hombres, por el contrario, a medida que se alejan más de los animales en el sentido estrecho de la palabra, en mayor grado hacen su historia ellos mismos, conscientemente, y tanto menor es la influencia que ejercen sobre esta historia las circunstancias imprevistas y las fuerzas incontroladas, y tanto más exactamente se corresponde el resultado histórico con los fines establecidos de antemano. Pero si aplicamos este rasero a la historia humana, incluso a la historia de los pueblos más desarrollados de nuestro siglo, veremos que incluso aquí existe todavía una colosal discrepancia entre los objetivos propuestos y los resultados obtenidos, veremos que continúan prevaleciendo las influencias imprevistas, que las fuerzas incontroladas son mucho más poderosas que las puestas en movimiento de acuerdo a un plan. Y esto no será de otro modo mientras la actividad histórica más esencial de los hombres, la que los ha elevado desde el estado animal al humano y forma la base material de todas sus demás actividades —me refiero a la producción de sus medios de subsistencia, es decir, a lo que hoy llamamos producción social— se vea particularmente subordinada a la acción imprevista de fuerzas incontroladas y mientras el objetivo deseado se alcance sólo como una excepción y mucho más frecuentemente se obtengan resultados diametralmente opuestos. En los países industriales más adelantados hemos sometido a las fuerzas de la naturaleza, poniéndolas al servicio del hombre; gracias a ello hemos aumentado inconmensurablemente la producción, de modo que hoy un niño produce más que antes cien adultos.
Pero, ¿cuáles han sido las consecuencias de este acrecentamiento de la producción? El aumento del trabajo agotador, una miseria creciente de las masas y un crac inmenso cada diez años. Darwin no sospechaba qué sátira tan amarga escribía de los hombres, y en particular de sus compatriotas, cuando demostró que la libre concurrencia, la lucha por la existencia celebrada por los economistas como la mayor realización histórica, era el estado normal del mundo animal. Unicamente una organización consciente de la producción social, en la que la producción y la distribución obedezcan a un plan, puede elevar socialmente a los hombres sobre el resto del mundo animal, del mismo modo que la producción en general les elevó como especie. El desarrollo histórico hace esta organización más necesaria y más posible cada día. A partir de ella datará la nueva época histórica en la que los propios hombres, y con ellos todas las ramas de su actividad, especialmente las Ciencias Naturales, alcanzarán éxitos que eclipsarán todo lo conseguido hasta entonces.
http://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/75dianatu.htm
Fue ésta la mayor revolución progresiva que la humanidad había conocido hasta entonces; fue una época que requería titanes y que engendró titanes por la fuerza del pensamiento, por la pasión y el carácter, por la universalidad y la erudición. De los hombres que echaron los cimientos del actual dominio de la burguesía podrá decirse lo que se quiera, pero, en ningún modo, que pecasen de limitación burguesa. Por el contrario: todos ellos se hallaban dominados, en mayor o menor medida, por el espíritu de aventuras inherente a la época. Entonces casi no había ni un solo gran hombre que no hubiera realizado lejanos viajes, no hablara cuatro o cinco idiomas y no brillase en varios dominios de la ciencia y de la técnica.
El acto revolucionario con que las Ciencias Naturales declararon su independencia fue la publicación de la obra inmortal en que Copernico arrojó el guante a la autoridad de la Iglesia en las cuestiones de la naturaleza. De aquí data la emancipación de las Ciencias Naturales respecto a la teología, aunque la lucha por algunas reclamaciones recíprocas se ha prolongado hasta nuestros días y en ciertas mentes aún hoy dista mucho de haber terminado.
La tarea principal en el primer período de las Ciencias Naturales, período que acababa de empezar, consistía en dominar el material que se tenía a mano. En la mayor parte de las ramas hubo que empezar por lo más elemental. Todo lo que la antigüedad había dejado en herencia eran Euclides y el sistema solar de Ptolomeo, y los árabes, la numeración decimal, los rudimentos del álgebra, los numerales modernos y la alquimia; el medioevo cristiano no había dejado nada.
Pero lo que caracteriza mejor que nada este período es la elaboración de una peculiar concepción general del mundo, en la que el punto de vista más importante es la idea de la inmutabilidad absoluta de la naturaleza. Según esta idea, la naturaleza, independientemente de la forma en que hubiese nacido, una vez presente permanecía siempre inmutable, mientras existiera.
Las Ciencias Naturales de la primera mitad del siglo XVIII se hallaban tan por encima de la antigüedad griega en cuanto al volumen de sus conocimientos e incluso en cuanto a la sistematización de los datos, como por debajo en cuanto a la interpretación de los mismos, en cuanto a la concepción general de la naturaleza. Para los filósofos griegos el mundo era, en esencia algo surgido del caos, algo que se había desarrollado, que había llegado a ser. Para todos los naturalistas del período que estamos estudiando el mundo era algo osificado, inmutable, y para la mayoría de ellos algo creado de golpe. La ciencia estaba aún profundamente empantanada en la teología. En todas partes buscaba y encontraba como causa primera un impulso exterior, que no se debía a la propia naturaleza.
La primera brecha en esta concepción fosilizada de la naturaleza no fue abierta por un naturalista, sino por un filósofo. En 1755 apareció la "Historia universal de la naturaleza y teoría del cielo" de Kant. La cuestión del primer impulso fue eliminada; la Tierra y todo el sistema solar aparecieron como algo que había devenido en el transcurso del tiempo. Si la mayoría aplastante de los naturalistas no hubiese sentido hacia el pensamiento la aversión que Newton expresara en la advertencia: «¡Física, ten cuidado de la metafísica!»
Sin embargo, puede dudarse de que la mayoría de los naturalistas hubiera adquirido pronto conciencia de la contradicción entre la idea de una Tierra sujeta a cambios y la teoría de la inmutabilidad de los organismos que se encuentran en ella, si la naciente concepción de que la naturaleza no existe simplemente sino que se encuentra en un proceso de devenir y de cambio no se hubiera visto apoyada por otro lado.
Todas estas realizaciones (LAS DE LA BIOLOGIA)redujeron al mínimo el abismo entre la naturaleza inorgánica y la orgánica y eliminaron uno de los principales obstáculos que se alzaban ante la teoría de la evolución de los organismos. La nueva concepción de la naturaleza hallábase ya trazada en sus rasgos fundamentales: toda rigidez se disolvió, todo lo inerte cobró movimiento, toda particularidad considerada como eterna resultó pasajera, y quedó demostrado que la naturaleza se mueve en un flujo eterno y cíclico.
También el hombre surge por la diferenciación, y no sólo como individuo —desarrollándose a partir de un simple óvulo hasta formar el organismo más complejo que produce la naturaleza—, sino también en el sentido histórico. Cuando después de una lucha de milenios la mano se diferenció por fin de los pies y se llegó a la actitud erecta, el hombre se hizo distinto del mono y quedó sentada la base para el desarrollo del lenguaje articulado y para el poderoso desarrollo del cerebro, que desde entonces ha abierto un abismo infranqueable entre el hombre y el mono. La especialización de la mano implica la aparición de la herramienta, y ésta implica la actividad específicamente humana, la acción recíproca transformadora del hombre sobre la naturaleza, la producción. También los animales tienen herramientas en el sentido más estrecho de la palabra, pero sólo como miembros de su cuerpo: la hormiga, la abeja, el castor; los animales también producen, pero el efecto de su producción sobre la naturaleza que les rodea es en relación a esta última igual a cero. Unicamente el hombre ha logrado imprimir su sello a la naturaleza, y no sólo llevando plantas y animales de un lugar a otro, sino modificando también el aspecto y el clima de su lugar de habitación y hasta las propias plantas y los animales hasta tal punto, que los resultados de su actividad sólo pueden desaparecer con la extinción general del globo terrestre. Y esto lo ha conseguido el hombre, ante todo y sobre todo, valiéndose de la mano.
Sin embargo, paralelamente a la mano fue desarrollándose, paso a paso, la cabeza; iba apareciendo la conciencia, primero de las condiciones necesarias para obtener ciertos resultados prácticos útiles; después, sobre la base de esto, nació entre los pueblos que se hallaban en una situación más ventajosa la comprensión de las leyes de la naturaleza que determinan dichos resultados útiles. Al mismo tiempo que se desarrollaba rápidamente el conocimiento de las leyes de la naturaleza, aumentaban los medios de acción recíproca sobre ella; la mano sola nunca hubiera logrado crear la máquina de vapor si, paralelamente, y en parte gracias a la mano, no se hubiera desarrollado correlativamente el cerebro del hombre.
Con el hombre entramos en la historia. También los animales tienen una historia, la de su origen y desarrollo gradual hasta su estado presente. Pero, los animales son objetos pasivos de la historia, y en cuanto toman parte en ella, esto ocurre sin su conocimiento o voluntad. Los hombres, por el contrario, a medida que se alejan más de los animales en el sentido estrecho de la palabra, en mayor grado hacen su historia ellos mismos, conscientemente, y tanto menor es la influencia que ejercen sobre esta historia las circunstancias imprevistas y las fuerzas incontroladas, y tanto más exactamente se corresponde el resultado histórico con los fines establecidos de antemano. Pero si aplicamos este rasero a la historia humana, incluso a la historia de los pueblos más desarrollados de nuestro siglo, veremos que incluso aquí existe todavía una colosal discrepancia entre los objetivos propuestos y los resultados obtenidos, veremos que continúan prevaleciendo las influencias imprevistas, que las fuerzas incontroladas son mucho más poderosas que las puestas en movimiento de acuerdo a un plan. Y esto no será de otro modo mientras la actividad histórica más esencial de los hombres, la que los ha elevado desde el estado animal al humano y forma la base material de todas sus demás actividades —me refiero a la producción de sus medios de subsistencia, es decir, a lo que hoy llamamos producción social— se vea particularmente subordinada a la acción imprevista de fuerzas incontroladas y mientras el objetivo deseado se alcance sólo como una excepción y mucho más frecuentemente se obtengan resultados diametralmente opuestos. En los países industriales más adelantados hemos sometido a las fuerzas de la naturaleza, poniéndolas al servicio del hombre; gracias a ello hemos aumentado inconmensurablemente la producción, de modo que hoy un niño produce más que antes cien adultos.
Pero, ¿cuáles han sido las consecuencias de este acrecentamiento de la producción? El aumento del trabajo agotador, una miseria creciente de las masas y un crac inmenso cada diez años. Darwin no sospechaba qué sátira tan amarga escribía de los hombres, y en particular de sus compatriotas, cuando demostró que la libre concurrencia, la lucha por la existencia celebrada por los economistas como la mayor realización histórica, era el estado normal del mundo animal. Unicamente una organización consciente de la producción social, en la que la producción y la distribución obedezcan a un plan, puede elevar socialmente a los hombres sobre el resto del mundo animal, del mismo modo que la producción en general les elevó como especie. El desarrollo histórico hace esta organización más necesaria y más posible cada día. A partir de ella datará la nueva época histórica en la que los propios hombres, y con ellos todas las ramas de su actividad, especialmente las Ciencias Naturales, alcanzarán éxitos que eclipsarán todo lo conseguido hasta entonces.
http://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/75dianatu.htm
LA LUCHA POLÍTICA COMO EL GRAN EDUCADOR DE LA MILITANCIA
Para Gramsci la elaboración de un nuevo pensamiento no es precisamente un asunto académico:
"Crear una nueva cultura no significa solo hacer individualmente descubrimientos "originales"; significa también, y especialmente, difundir verdades ya descubiertas, "socializarlas", por así decir, convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral. Que una masa de hombres sea llevada a pensar coherentemente y en forma unitaria la realidad presente, es un hecho "filosófico" mucho más importante y "original" que el hallazgo por parte de un "genio" filosófico" de una nueva verdad que sea patrimonio de pequeños grupos de intelectuales". Y se pregunta: "¿Por qué y cómo se difunden, y llegan a ser populares, las nuevas concepciones del mundo?". "La forma racional, lógicamente coherente; la amplitud del razonamiento que no descuida ningún argumento positivo o negativo de cierto peso, tienen su importancia, pero están lejos de ser decisivas. Lo mismo puede decirse de la autoridad de los pensadores y científicos. Ella es muy grande en el pueblo. Pero en rigor, cada concepción del mundo tiene sus pensadores y científicos que poner por delante, y la autoridad se halla dividida.
Se puede concluir que el proceso de difusión de las nuevas concepciones se realiza por razones políticas, es decir, en última instancia, sociales, pero que el elemento autoritario y el organizativo tienen en este proceso una función muy grande, inmediatamente después de producida la orientación general, tanto en los individuos como en los grupos numerosos" Dicho de otro modo, el "sentido común" reaccionario podrá ser modificado en el transcurso de la propia experiencia de luchas de las masas, si reciben –en ese proceso y no desde fuera de él- el debate necesario que derrote los valores y concepciones instaladas por quienes dominan en la sociedad. La gran paradoja para la izquierda revolucionaria es que el enemigo, para garantizar el dominio en el plano de la economía (realizar la reproducción ampliada del capital) acude a la lucha cultural donde instala una dictadura del pensamiento, un monopolio de la circulación de ideas y de productos culturales casi absoluta; pero para romper ese dominio cultural la izquierda debe ir a la lucha política, a la construcción de la resistencia y de la alternativa. ¿Por qué falló históricamente la izquierda en insertar el proyecto revolucionario en el sujeto social del cambio? No por falta de aptitud de en la lucha reivindicativa, ni por falta de "inserción social" como vulgarmente se afirma, sino por falta de política revolucionaria, por realizar demasiadas concesiones al "sentido común" reaccionario, por falta de enjundia en la defensa de los principios revolucionarios.
En pocas palabras, no por exceso de política, sino por falta de ella. Y para tener más política se requieren militantes capaces de confrontar y derrotar a los grandes popes de la televisión y los diarios; militantes que sigan aquel llamado de Gramsci, que hoy hacemos nuestro: "Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos toda nuestra fuerza”
http://www.cedib.org/index.php?/formacion-politica/gramsci-y-la-formacion-politica.html
"Crear una nueva cultura no significa solo hacer individualmente descubrimientos "originales"; significa también, y especialmente, difundir verdades ya descubiertas, "socializarlas", por así decir, convertirlas en base de acciones vitales, en elemento de coordinación y de orden intelectual y moral. Que una masa de hombres sea llevada a pensar coherentemente y en forma unitaria la realidad presente, es un hecho "filosófico" mucho más importante y "original" que el hallazgo por parte de un "genio" filosófico" de una nueva verdad que sea patrimonio de pequeños grupos de intelectuales". Y se pregunta: "¿Por qué y cómo se difunden, y llegan a ser populares, las nuevas concepciones del mundo?". "La forma racional, lógicamente coherente; la amplitud del razonamiento que no descuida ningún argumento positivo o negativo de cierto peso, tienen su importancia, pero están lejos de ser decisivas. Lo mismo puede decirse de la autoridad de los pensadores y científicos. Ella es muy grande en el pueblo. Pero en rigor, cada concepción del mundo tiene sus pensadores y científicos que poner por delante, y la autoridad se halla dividida.
Se puede concluir que el proceso de difusión de las nuevas concepciones se realiza por razones políticas, es decir, en última instancia, sociales, pero que el elemento autoritario y el organizativo tienen en este proceso una función muy grande, inmediatamente después de producida la orientación general, tanto en los individuos como en los grupos numerosos" Dicho de otro modo, el "sentido común" reaccionario podrá ser modificado en el transcurso de la propia experiencia de luchas de las masas, si reciben –en ese proceso y no desde fuera de él- el debate necesario que derrote los valores y concepciones instaladas por quienes dominan en la sociedad. La gran paradoja para la izquierda revolucionaria es que el enemigo, para garantizar el dominio en el plano de la economía (realizar la reproducción ampliada del capital) acude a la lucha cultural donde instala una dictadura del pensamiento, un monopolio de la circulación de ideas y de productos culturales casi absoluta; pero para romper ese dominio cultural la izquierda debe ir a la lucha política, a la construcción de la resistencia y de la alternativa. ¿Por qué falló históricamente la izquierda en insertar el proyecto revolucionario en el sujeto social del cambio? No por falta de aptitud de en la lucha reivindicativa, ni por falta de "inserción social" como vulgarmente se afirma, sino por falta de política revolucionaria, por realizar demasiadas concesiones al "sentido común" reaccionario, por falta de enjundia en la defensa de los principios revolucionarios.
En pocas palabras, no por exceso de política, sino por falta de ella. Y para tener más política se requieren militantes capaces de confrontar y derrotar a los grandes popes de la televisión y los diarios; militantes que sigan aquel llamado de Gramsci, que hoy hacemos nuestro: "Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos toda nuestra fuerza”
http://www.cedib.org/index.php?/formacion-politica/gramsci-y-la-formacion-politica.html
GRAMSCI Y EL CONCEPTO DE SOCIEDAD CIVIL Y SOCIEDAD POLITICA
Antonio Gramsci piensa el problema de la transformación social en una perspectiva estrictamente política, está preocupado por el análisis de las instituciones habitualmente denominadas "superestructurales".
La lucha revolucionaria es diferente a la planteada por Rusia en la época del zarismo, ahora se trata de una lucha en el seno del capitalismo ya desarrollado.
EI concepto "sociedad civil" remite a instituciones y organismos superestructurales no integrantes del aparato estatal strictu sensu. Es empleado para aludir a una diversidad de organismos a través de los cuales los miembros de la sociedad se integran en la actividad política y en el debate ideológico,
Entre esos organismos los más importantes son los partidos políticos y los sindicatos, pero también forman parte de la sociedad civil los medios de comunicación, congregaciones religiosas, agrupaciones empresariales, centros educativos, colegios profesionales y agrupaciones de variada índole componentes del tejido social.
Según Gramsci, se pueden fijar dos grandes planos superestructurales, el que se puede llamar de la "sociedad civil", que está formado por el conjunto de los organismos vulgarmente llamados "privados" y el de la "sociedad política o Estado". El concepto "sociedad civil" es un concepto practico-indicativo necesario para designar a todas aquellas instituciones y mecanismos que quedan fuera de las fronteras del sistema estatal propiamente. Su función consiste en trazar una línea de demarcación indispensable dentro de las superestructuras politico-ideologicas del capitalismo
¿Donde se ejercen las dos funciones de "dominación" y "direccion-hegemonia"? Y en especial, ¿Cual es la sede de la "hegemonía"? La primera respuesta de Gramsci, y también la mas firme, es que la hegemonía (dirección) pertenece a la sociedad civil, y la coerción (dominación) al Estado.
La distinción entre sociedad política (el Estado propiamente tal) y sociedad civil no solo tiene importancia decisiva para la teoría política sino también un sentido definitivo para la practica política. La transformación de la sociedad, es obvio, no depende de un golpe de audacia que permita sustituir la dirección estatal vinculada con el bloque dominante por otra ligada a los dominados.
La dominación de clase no descansa solamente en los procedimientos coercitivos sino, de manera fundamental, en la dirección cultural y política de la sociedad, en la contaminación ideológica de todo el sistema social. La hegemonía de la burguesía no solo procede de la re funcionalización que impone del aparato estatal; deriva también de su control sobre el funcionamiento de la sociedad civil. La hegemonía se constituye en virtud del comportamiento gubernamental, del parlamento y el sistema jurídico, etcétera, y también en el espacio formado por sindicatos, partidos, medios de comunicación, centros educativos y culturales, etcétera.
La lucha revolucionaria es diferente a la planteada por Rusia en la época del zarismo, ahora se trata de una lucha en el seno del capitalismo ya desarrollado.
EI concepto "sociedad civil" remite a instituciones y organismos superestructurales no integrantes del aparato estatal strictu sensu. Es empleado para aludir a una diversidad de organismos a través de los cuales los miembros de la sociedad se integran en la actividad política y en el debate ideológico,
Entre esos organismos los más importantes son los partidos políticos y los sindicatos, pero también forman parte de la sociedad civil los medios de comunicación, congregaciones religiosas, agrupaciones empresariales, centros educativos, colegios profesionales y agrupaciones de variada índole componentes del tejido social.
Según Gramsci, se pueden fijar dos grandes planos superestructurales, el que se puede llamar de la "sociedad civil", que está formado por el conjunto de los organismos vulgarmente llamados "privados" y el de la "sociedad política o Estado". El concepto "sociedad civil" es un concepto practico-indicativo necesario para designar a todas aquellas instituciones y mecanismos que quedan fuera de las fronteras del sistema estatal propiamente. Su función consiste en trazar una línea de demarcación indispensable dentro de las superestructuras politico-ideologicas del capitalismo
¿Donde se ejercen las dos funciones de "dominación" y "direccion-hegemonia"? Y en especial, ¿Cual es la sede de la "hegemonía"? La primera respuesta de Gramsci, y también la mas firme, es que la hegemonía (dirección) pertenece a la sociedad civil, y la coerción (dominación) al Estado.
La distinción entre sociedad política (el Estado propiamente tal) y sociedad civil no solo tiene importancia decisiva para la teoría política sino también un sentido definitivo para la practica política. La transformación de la sociedad, es obvio, no depende de un golpe de audacia que permita sustituir la dirección estatal vinculada con el bloque dominante por otra ligada a los dominados.
La dominación de clase no descansa solamente en los procedimientos coercitivos sino, de manera fundamental, en la dirección cultural y política de la sociedad, en la contaminación ideológica de todo el sistema social. La hegemonía de la burguesía no solo procede de la re funcionalización que impone del aparato estatal; deriva también de su control sobre el funcionamiento de la sociedad civil. La hegemonía se constituye en virtud del comportamiento gubernamental, del parlamento y el sistema jurídico, etcétera, y también en el espacio formado por sindicatos, partidos, medios de comunicación, centros educativos y culturales, etcétera.
ANTONIO GRAMSCI Y LA NOCION DE BLOQUE HISTORICO
Se le conoce principalmente por la elaboración del concepto de hegemonía y bloque hegemónico, así como por el énfasis que puso en el estudio de los aspectos culturales de la sociedad (la llamada "superestructura", en la metáfora de Marx) como elemento desde el cual se podía realizar una acción política y como una de las formas de crear y reproducir la hegemonía.
Conocido en algunos espacios como el "marxista de las superestructuras", Gramsci atribuyó un papel central al agenciamiento infraestructura (base real de la sociedad, que incluye: fuerzas de producción y relaciones sociales de producción)/superestructura ("ideología", constituida por las instituciones, sistemas de ideas, doctrinas y creencias de una sociedad), a partir del concepto de "bloque hegemónico".
Según ese concepto, el poder de las clases dominantes sobre el proletariado y todas las clases sometidas en el modo de producción capitalista, no está dado simplemente por el control de los aparatos represivos del Estado, pues si así lo fuera dicho poder sería relativamente fácil de derrocar (bastaría oponerle una fuerza armada equivalente o superior que trabajara para el proletariado); dicho poder está dado fundamentalmente por la "hegemonía" cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. A través de estos medios, las clases dominantes "educan" a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria. Así, por ejemplo, en nombre de la "nación" o de la "patria", las clases dominantes generan en el pueblo el sentimiento de identidad con aquellas, de unión sagrada con los explotadores, en contra de un enemigo exterior y en favor de un supuesto "destino nacional". Se conforma así un "bloque hegemónico" que amalgama a todas las clases sociales en torno a un proyecto burgués.
La hegemonía es, por lo tanto, el ejercicio de las funciones de dirección intelectual y moral unida a aquella del dominio del poder político. El problema para Gramsci está en comprender cómo puede el proletariado o en general una clase dominada, subalterna, volverse clase dirigente y ejercitar el poder político, o convertirse en una clase hegemónica.
La crisis de la hegemonía se manifiesta cuando, aunque manteniendo el propio dominio, las clases sociales políticamente dominantes no logran más ser dirigentes de todas las clases sociales, o sea no logran resolver los problemas de toda la colectividad e imponer a toda la sociedad la propia compleja concepción del mundo. La clase social subalterna si logra indicar concretas soluciones a los problemas dejados irresueltos se vuelve dirigente e, incrementando su propia cosmovisión también a otros estratos sociales, crea un nuevo bloque social, volviéndose hegemónico. El momento revolucionario aparece inicialmente, según Gramsci, a nivel de superestructura, en sentido marxista, es decir, político, cultural, ideal, moral, pero traspasa a la sociedad en su complejidad, embistiendo hasta su estructura económica, o sea embistiendo a todo el bloque histórico, término que para Gramsci indica el conglomerado de la estructura y de la superestructura, las relaciones sociales de producción y sus reflejos ideológicos.
Podemos distinguir ahora entre:
• Sociedad Civil: andamiajes sociales que pueden dar lugar a un primer nivel asociativo a partir de la solidaridad de intereses.
• Sistema político: implica un grado más. Los grupos que lo integran actúan en el espacio de las decisiones globales, se condensa la trama de la hegemonía, como un equilibrio inestable entre fuerzas. Lugar donde operan las mediciones entre la sociedad. Civil y el estado político (donde el poder se transforma en autoridad) Acá se internan los conflictos sociales, separación entre lo público (orden institucional) y lo privado (intereses privados). Es donde se halla la clave del funcionamiento o crisis del estado.
• Estado político: cuadro institucional burocrático, organizado alrededor de la ley y compuesto por aparatos de gobierno.
Estos 3 niveles ejercen las funciones de dominación, dirección y administración reservados al poder político.
Considerar al estado como un patrón de acumulación y de hegemonía que organiza pactos constitutivos del estado.
El concepto de "forma de estado" depende de la relación entre el estado y la economía. Tiene que ver con la forma de producción: monopolista, concurrencial, etc. El tipo de régimen se refiere al grado y formas que presentan las formas de estado: fascistas, bonapartistas, etc.
Conocido en algunos espacios como el "marxista de las superestructuras", Gramsci atribuyó un papel central al agenciamiento infraestructura (base real de la sociedad, que incluye: fuerzas de producción y relaciones sociales de producción)/superestructura ("ideología", constituida por las instituciones, sistemas de ideas, doctrinas y creencias de una sociedad), a partir del concepto de "bloque hegemónico".
Según ese concepto, el poder de las clases dominantes sobre el proletariado y todas las clases sometidas en el modo de producción capitalista, no está dado simplemente por el control de los aparatos represivos del Estado, pues si así lo fuera dicho poder sería relativamente fácil de derrocar (bastaría oponerle una fuerza armada equivalente o superior que trabajara para el proletariado); dicho poder está dado fundamentalmente por la "hegemonía" cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. A través de estos medios, las clases dominantes "educan" a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria. Así, por ejemplo, en nombre de la "nación" o de la "patria", las clases dominantes generan en el pueblo el sentimiento de identidad con aquellas, de unión sagrada con los explotadores, en contra de un enemigo exterior y en favor de un supuesto "destino nacional". Se conforma así un "bloque hegemónico" que amalgama a todas las clases sociales en torno a un proyecto burgués.
La hegemonía es, por lo tanto, el ejercicio de las funciones de dirección intelectual y moral unida a aquella del dominio del poder político. El problema para Gramsci está en comprender cómo puede el proletariado o en general una clase dominada, subalterna, volverse clase dirigente y ejercitar el poder político, o convertirse en una clase hegemónica.
La crisis de la hegemonía se manifiesta cuando, aunque manteniendo el propio dominio, las clases sociales políticamente dominantes no logran más ser dirigentes de todas las clases sociales, o sea no logran resolver los problemas de toda la colectividad e imponer a toda la sociedad la propia compleja concepción del mundo. La clase social subalterna si logra indicar concretas soluciones a los problemas dejados irresueltos se vuelve dirigente e, incrementando su propia cosmovisión también a otros estratos sociales, crea un nuevo bloque social, volviéndose hegemónico. El momento revolucionario aparece inicialmente, según Gramsci, a nivel de superestructura, en sentido marxista, es decir, político, cultural, ideal, moral, pero traspasa a la sociedad en su complejidad, embistiendo hasta su estructura económica, o sea embistiendo a todo el bloque histórico, término que para Gramsci indica el conglomerado de la estructura y de la superestructura, las relaciones sociales de producción y sus reflejos ideológicos.
Podemos distinguir ahora entre:
• Sociedad Civil: andamiajes sociales que pueden dar lugar a un primer nivel asociativo a partir de la solidaridad de intereses.
• Sistema político: implica un grado más. Los grupos que lo integran actúan en el espacio de las decisiones globales, se condensa la trama de la hegemonía, como un equilibrio inestable entre fuerzas. Lugar donde operan las mediciones entre la sociedad. Civil y el estado político (donde el poder se transforma en autoridad) Acá se internan los conflictos sociales, separación entre lo público (orden institucional) y lo privado (intereses privados). Es donde se halla la clave del funcionamiento o crisis del estado.
• Estado político: cuadro institucional burocrático, organizado alrededor de la ley y compuesto por aparatos de gobierno.
Estos 3 niveles ejercen las funciones de dominación, dirección y administración reservados al poder político.
Considerar al estado como un patrón de acumulación y de hegemonía que organiza pactos constitutivos del estado.
El concepto de "forma de estado" depende de la relación entre el estado y la economía. Tiene que ver con la forma de producción: monopolista, concurrencial, etc. El tipo de régimen se refiere al grado y formas que presentan las formas de estado: fascistas, bonapartistas, etc.
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